PUBLICACIONES ANTIGUAS



El Amor de Dios También Se Expresa A Través De Ellos

Imagen de
"El justo cuida de la vida de su bestia, más el corazón de los impíos es cruel" (Proverbios 12.10)


Este versículo simboliza la vida de los animales que están a nuestro servicio y son también compañía y apoyo en momentos de soledad.

Durante el mes de agosto de 1987, un día entre semana al finalizar la jornada laboral, salí de la entidad bancaria con la que trabaja por esa época, con el propósito de ver a Luisa. Una mujer adulta de la tercera edad, quien vivía sola únicamente con su mascota, y a quien solía visitar frecuentemente antes de tomar el transporte para mi casa.

Después de insistir el Celador del edificio para anunciar mi visita desde el citófono y al no responder Luisa, me permitió ingresar al apartamento por lo que ya me conocía. Me aseguró que ella se encontraba allí. Al salir del ascensor, alcancé a escuchar un lamento de Cupy, la mascota de Luisa, una perrita Golden Retriever, quien la acompañaba desde hacía muchos años.

Cuando estaba aproximándome a la puerta del apartamento, Cupy empezó a ladrar al tiempo que arañaba la puerta, con ansiedad y desespero.

Mi corazón latía más rápido de lo normal, e insistí con el timbre, pero Luisa no mostraba indicios de aproximarse a La puerta para abrir.  La desesperanza persistente de Cupy me alertó, e inmediatamente fui en busca del celador, quien después de haberse cerciorado de lo que acontecía, con ayuda de un cerrajero de la administración logramos entrar.

Tan pronto ingresamos al apartamento, Cupy con los sonidos desgarrados que emitía desde su interior, nos llevó hasta el baño donde se encontraba Luisa, quizá se arrojó una vez más sobre su cuerpo rígido e inerte, lamía su rostro como queriéndole expresar “que reaccionara.” Sus gemidos tocaron la fibra más sensible de mis entrañas, pero lamentablemente Luisa había fallecido.

Como a Cupy no se le permitió entrar a la sala de velación, se instaló frente a la funeraria; se apropió de ese pedazo de andén, justo frente a la ventana de la sala de velación donde se encontraba el cuerpo sin vida de Luisa.  Cupy se paseaba en ese mismo lugar vez tras vez, gimiendo y aullando con un insondable sentimiento de dolor. En cada gemido vaciaba su corazón hecho pedazos y de sus ojos pareciera que fuese a desbordarse un mar de lágrimas que podría bañar perfectamente a las almas desoladas sin amor.

Por más consuelo, compañía y solidaridad que familiares de Luisa, le brindaron a Cupy, no pudo resistir la ausencia de Luisa.  Inevitablemente se internó en una gran pena y treinta y cinco días después dejó de existir.


Estos seres aunque carecen de raciocinio, también tienen alma y son creación de Dios”. Debemos considerarlos y respetarlos también.


Imagen de
http://gifsanimados.de/perros 



LA INOCENCIA DE LOS NIÑOS ES ATUTORIDAD DE DIOS


Imagen de
http://www.bloggergifs.com/

…Viéndolo Jesús, se indignó y les dijo: Dejad a los niños venir a mi, y no se lo impidáis; porque de ellos es el Reino de Dios” (Marcos 10:14)


Los niños son únicos, inconfundibles, espontáneos, desinhibidos, sinceros, con una sola personalidad como la del Señor: “Pura”. La carencia de malicia y de experiencia en la vida los hace excepcionales al común de la humanidad. Ven todas las cosas hermosas y sencillas así muchas de éstas no lo sean. Son nuestros mejores maestros, tienen un pensamiento ágil, nos motivan a la reflexión cuando obramos equivocadamente. Nos suscitan el fluir de las ideas, nos ayudan a encontrar soluciones aunque la intención de ellos no sea ésta, porque no calculan, no premeditan, no sobre actúan y su naturaleza es sorprendente.

En una oportunidad, una abuelita tradicionalista y con educación ruda, intentó castigar a su nieto de tan sólo cinco años de edad. Lo amenazó verbalmente y al tiempo confirmaba estas expresiones indicándole con una mano:

 “Si continuas de inquieto, con este palo que tengo en mi mano voy a castigarte hasta amoratarte, para que aprendas a comportarte  y..." continuó con la cantaleta, mientras el niño la observaba fijamente y enojado; en fracción de segundos el pequeño asumió una actitud de dominio, levantó sus pies con impulso arrebatando de la mano de su abuela aquel palo indeseable y con decisión se apropió de éste para cumplir con la amenaza de su abuela, pero no en él, sino en ella misma. Aquel pequeño de cuerpo pero grande en entendimiento, correteó a su abuela por toda la casa, hasta que finalmente ella aterrorizada no tuvo más remedio que encerrarse con seguro en el cuarto de baño, para escapar del castigo de su nieto.

Nuestro Señor es específico al ilustrarnos que los padres no debemos exasperar a nuestros hijos para que no se desalienten (Colosences 3.21). Aquí también cabe mencionar la frase coloquial: “La abuela fue víctima de su propio invento”

En muchas ocasiones los adultos debemos tener el alma de un niño. Saber corregirlo es honra para Dios

Imagen de
http://www.bloggergifs.com/



La Vejez Hace Parte de Nuestra Vida

Imagen propia de este blog
   
"Delante de las canas te levantarás y honrarás el rostro del anciano y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová"
(Levítico 19.32).


Uwaldina, una anciana de 94 años de edad, le expresaba continuamente las GRACIAS a Dios, para que la llevará pronto ante su Presencia.

Ella permanecía en la silla de ruedas dependiendo física y totalmente de María, su nuera, quien la atendía con dedicación, la mejor voluntad y amor. No obstante como humana, María, en varias oportunidades se sentía literalmente cansada, máxime cuando el dolor crónico de  espalda la afligía por tanto lidiar con Uwaldina, su suegra.  Manuel, su hijo, no tenía la paciencia, el amor y el esmero de su esposa María, para atenderla; renegaba continuamente, repetía vez tras vez exactamente en presencia de Uwaldina: “Hasta cuándo, hasta cuándo soportaremos este tormento?, lo mejor es internarla en un hogar geriátrico”. Solía regañarla y cantaletearla porque su mamá no podía sostenerse en pie al ser conducida al baño u otro lugar, por ellos, especialmente por María, su nuera.

Sin embargo, Uwaldina no se quejaba ni discutía por nada; todo lo contrario, era resignada y humilde, observándolo todo y lo que escuchaba lo guardaba en su corazón. A pesar de su avanzada edad, no había perdido la memoria, era muy lúcida y coordinada. Al escuchar las expresiones negativas de su hijo, inclinaba la cabeza y llorando abría la biblia para meditar de nuevo en ella y, a la vez, le clamaba a Dios siempre con gratitud para que no prolongara por más tiempo su vida en el mundo, ya que estaba siendo carga por no poderse valer por sí misma.  Después permanecía inmersa en sus reflexiones hasta quedarse dormida en la silla de ruedas.

A veces participaba de algún programa de televisión que su familia estuviese viendo en algún momento. Poco hablaba, pero se le veía sonreír con amor.  Hasta que el 16 de junio/06, estando sentada en su silla de ruedas, sobre las 9.00 de la mañana, suspiró profundamente y volteando sus ojos, dejó de existir.

No debemos subestimar la vejez, porque nos transgredimos así mismos. No sabemos cuál será el final de cada uno.

Imágenes de Google