El DIEZMO NO ES EL PASAPORTE PARA ENTRAR AL CIELO



El diezmo es voluntario. Debe ser en especie y no, en dinero


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SALVEDAD: Esta publicación NO ESTA DIRIGIDA a los AUTÉNTICOS líderes, predicadores o servidores de Dios, de la ideología que sea.


Soy consciente de que LA VERDADERA OBRA DE DIOS DEBE ANUNCIARSE UNIVERSALMENTE, PERO CON DIEZMOS EN ESPECIE.

Por ejemplo: organizar a los diezmadores y quienes ofrenden, dividiéndolos por grupos para que inviertan DIRECTAMENTE en:

Los servicios públicos, el arriendo de la iglesia (en caso de no ser propia), la nómina (incluyendo a los predicadores principales), hogares geriátricos, educación en los niños pobres o desamparados, la nómina de estos hogares también, comprar los mercados para las familias necesitadas.

Podría crearse un Fondo legalmente constituido, para que otro grupo de diezmadores se hagan cargo de éste, con el fin de tener dinero para pagar el sustento de los diferentes misioneros, gastos clínicos, funerarios de familias de la iglesia que no tenga recursos para ello y todo lo que tenga relación con calamidad doméstica. También para otras actividades básicas a favor del crecimiento de la Obra. Pero todo esto, de ser posible, supervisado por una contraloria legal y gubernamental que tampoco sea corrupta, desviando los dineros para otras finalidades.

De esta manera se comprobaría incuestionablemente quienes son los verdaderos siervos de Dios prosperados por el mismo “Señor” y quienes han sido prosperados mediante el bolsillo y las cuentas bancarias de los congregantes.


La Palabra de Dios debe difundirse pero sin comercializarse, porque no se trata de un producto ordinario para vender. Personalmente creo en Dios, creo en Jesucristo, creo en las Sagradas Escrituras, pero no de manera literal porque ahora vivimos en otros tiempos y nadie debe acomodar ningún libro principal del cristianismo, catolicismo, islamismo, judaísmo, budismo, hinduismo y otros… para provecho financiero. Los hombres malintencionados que por su palabrerio tan sólo han obtenido esta ganancia hasta enriquecer y otros, han alcanzado un lugar poderoso en el sector de la política y cargos públicos son falsos apóstoles.

Como lo más polemizado es el diezmo, me referiré estrictamente a este caso, a través del Antiguo Testamento, del libro La Biblia.

De las doce tribus de Israel, la excepcional fueron los Levitas, quienes vivían apartados de las demás tribus y tenían un sistema económico diferente. Todas las tribus se sostenían del producto de lo que sembraban y cosechaban, como también de lo que comercializaban. Los levitas únicamente se dedicaban al servicio de Dios y todo lo que tuviera relación con los quehaceres del tabernáculo y del templo: adoración, alabanzas, sacrificios, ofrendas y auxiliar a los sacerdotes. Ellos no tenían propiedades porque vivían en campamentos a los alrededores del Tabernáculo, ya que debían velar permanentemente por éste. Un trabajo delegado directamente por Dios.

En resumen: el DIEZMO fue establecido por Dios para la NACION DE ISRAEL, específicamente para los LEVITAS, TRIBU DIFERENTE A LAS DEMÁS, como parte de su administración y gobierno teocrático (gobierno ejercido directamente por Dios o sometido a las leyes Divinas a través de sus ministros o representantes, como el de los antiguos hebreos). Como los levitas no podían poseer tierras o heredad alguna, se sostenían con el diezmo. Se debe tener presente que el DIEZMO Y OFRENDAS NO ERA EN DINERO sino en ESPECIE,  reitero, exclusivamente para el sostenimiento de los levitas.

Precisamente Dios mismo, para evitar corrupción dentro de su pueblo (LO QUE EN LA ACTUALIDAD SE EVIDENCIA EN SUPUESTOS FAMOSOS LÍDERES Y PREDICADORES), ordenó que el diezmo fuera entregado siempre en productos como el trigo, vino, aceite, pan, animales y lo que fuera estrictamente reservado para el “ALFOLÍ” (una gran bodega en donde se almacenaban los diezmos en especie). Por esto mismo en el libro de (Malaquías capítulo 3:6-12), Dios exhorta claramente a la nación de Israel Y NO A LA IGLESIA -“¿Que por qué dejaron de pagar los diezmos a los levitas?”-. Dios estaba amonestando a los israelitas, no, a la congregación.

Al mismo tiempo que maldijo al pueblo, también los retó para que cumplieran con el diezmo y las ofrendas; y de esta manera comprobarían que Dios les multiplicaría cada alimento hasta rebosar. Es lo que expresa claramente en el libro del antiguo testamento (Malaquías capítulo 3, versículos 6 al 12). En esta época todo el pueblo de Israel estaba bajo la Ley. Estar viviendo en estas condiciones era sometimiento; en el antiguo testamento Dios era muy riguroso y tenía a su pueblo bajo su Ley. Con la llegada de Jesucristo esta Ley quedó derogada, ya no vivimos más en esta Ley y tampoco existe un Dios castigador, sino amoroso.

Como padre Celestial, estaba velando para que a los levitas no les faltara el sustento y maldijo a los demás israelitas por esta gran irresponsabilidad. Les dio a conocer su ira por haber sido desobedecido y porque en el alfolí no había suficiente alimento almacenado para su tribu, que trabajaba permanentemente por el tabernáculo, el templo y los quehaceres que allí debían ejercerse.

La mención del alfolí no es casual: ALFOLÍ es una despensa o granero y su fin era estrictamente social y alimenticio. De esta norma antigua los líderes contemporáneos de estas denominaciones religiosas, atrevidamente, han utilizado el fragmento bíblico “(Malaquías 3 versículos del 6 al 12)” para fines lucrativos, personales extensivos a sus familias y los ingenuos feligreses, que todo lo creen al pie de la letra, son víctimas de esta estafa disfrazada de piedad. Los líderes famosos, en las predicaciones se aferran a sus gritos estrepitosos expresando enfado y desaprobación por todos aquellos que no diezman, calificándolos "de ladrones porque según ellos, están robando a Dios". Les hacen un lavado cerebral impresionante de maldiciones- “aparentemente bíblicas”- por no diezmar y los devotos en su buena fe, automáticamente, diezman y ofrendan (intimidados psicológicamente), aunque esto requiera sacrificio económico aún del mismo sustento de su familia.

Traigo a la memoria dos ejemplos de los cuales fui testigo.


El año pasado, un hombre joven cabeza de familia, quien hacía dos meses estaba sin empleo por haber sido despedido de su cargo de Gerente Regional en una entidad financiera y quien no fallaba mensualmente con el valor de su diezmo en la iglesia donde se congregaba, al terminar el culto, se dirigió al líder principal quien había acabado de predicar a cerca de la “Bondad de Dios” y excepcionalmente le hizo una petición estrictamente necesaria en calidad de préstamo para pagar la salud mensual de su familia y la respuesta del líder fue: “Hermano dependa únicamente de Dios, doble rodilla y ayune y verá que Dios le responde, a su petición”.


Después de saber este líder, que este hombre durante más de cinco años no había fallado ni un solo mes con el pago del diezmo, duplicándolo también con el valor de las primas, este “líder EMBAUCADOR”, no le extendió su mano piadosa como en verdad lo hubiera hecho el auténtico JESUCRISTO, si existiera físicamente aquí en la tierra.

Hace unos meses, una humilde mujer de la población del Chocó, estaba observando un programa llamado “La Maratónica” por una cadena cristiana de televisión (un trueque de la realización de milagros por dinero). Esta mujer vive de las costuras que logra hacer en su máquina de coser tradicional. Ella es sola con cuatro hijos a cargo y vive en una pobreza absoluta. Motivada por su corazón compasivo y por una gran devoción a Dios; se enteró de “La Maratónica”, un programa que se realiza trimestralmente de forma simultánea en varios países de Suramérica y Centroamérica con el fin de PACTAR DINERO EN VARIAS CUENTAS DE AHORRO DE DIFERENTES ENTIDADES FINANCIERAS, CON EL OBJETIVO SUPUESTO, DE QUE POR CADA PACTO SE HACE UNA PETICIÓN ESPECÍFICA Y AL HACERSE EFECTIVA LA CONSIGNACIÓN, LA PETICIÓN SERÁ CONCEDIDA.


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La mujer estaba atravesando por serias dificultades con sus hijitos y en ese momento quiso pactar cien mil pesos, que era con lo único que contaba del producto de las costuras que había hecho en esos días. Al percatarme de ello no lo permití y le hice comprender: “Que Dios no necesitaba que le estuviéramos pagando para concedernos una petición, que su riqueza no tenía fin, que era bidimensional, que los pactos o acuerdos en cualquier ideología ya no existen y mucho menos refiriéndose al dinero. Que los nombres de JESUCRISTO y DIOS no eran para comercializar sino para respetar, para enaltecer con nuestro corazón genuino. Que lo único que Dios quería es que ella tomara esos cien mil pesos $ 100.000 y los utilizara para sus hijos o las necesidades básicas que tuviera y  todo peso que ganara del producto de su trabajo, lo invirtiera en el sustento de su familia, y  en el momento que pudiera (sin sacrificar las necesidades básicas de sus hijos y de ella), ayudara a alguna persona que estuviera viviendo también una situación apremiante, que la auxiliara como pudiera en ESPECIE; o sea con alimentos, con trabajo o con lo que ella considerara que esa persona estuviera requiriendo y esa ayuda estuviera ajustada a sus capacidades”.

Después le enfaticé sobre la interminable misericordia de Dios pero SIN DINERO. "(Manda también estas cosas, para que sean irreprensibles; porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo)". (1 Timoteo. 5).

La mujer quedó convencida de lo que le expuse con certeza y argumentos válidos. Finalmente desistió de consignar ese dinero para la “Maratónica”.

El  Nuevo Testamento no hace referencia del diezmo  PARA “NADA”. De hecho no existe ninguna cita Bíblica explícita  para que deba darse el diezmo. Existe una referencia en el Nuevo Testamento que expresa a los FARISEOS y ESCRIBAS que diezmen. Jesús dijo: "¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello." (Mat.23:23). “Sin dejar de hacer aquello”, se refería al diezmo en ESPECIE y no obligatorio y fue a los fariseos (Un grupo de judíos que incumplían la Ley, consumados en el antiguo pacto, aparentando ser radicales con la misma) y, a los escribas (personas ilustradas, consejeros de los jueces y de quienes dirigían las leyes.  Los fariseos eran influenciados por las interpretaciones de los escribas)

En todas las cartas de los apóstoles a la iglesia, ellos nunca dicen que esto es para los seguidores de Jesucristo.

En el libro de Hechos, específicamente la historia de los primeros 30 años de la iglesia, no se menciona el diezmo NI UNA SOLA VEZ. Tenemos muchos ejemplos de personas que dieron dinero "como les nació desde su corazón, como pudieron", pero NO SE MENCIONA EL DIEZMO y mucho menos que sea establecido como OBLIGATORIO, como lo quieren hacer creer en la actualidad los famosos predicadores que viven del bolsillo de quienes diezman y ofrendan en DINERO, o sea, viven del trabajo de sus feligreses y ellos no trabajan como lo pretender hacer creer a los seguidores, apenas utilizan el micrófono presentando su grandioso espectáculo y después delegan a otros servidores (sin sueldo), quienes se dirigen con una bolsa en la mano hacía la muchedumbre, para la recolección del dinero y así lo tienen seguro entre sus bolsillos y cuentas bancarias. Además en algunas iglesias recogen también el diezmo a través del datafono. ¡Increíble!, pero cierto.


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Algunos de los predicadores y líderes famosos de hoy en día, utilizan la fracción bíblica del libro de (Malaquías 3 versículos del 6 al 12), únicamente para fines lucrativos, personales extensivos a sus familias, los ingenuos feligreses, que todo lo creen al pie de la letra, son víctimas de esta estafa disfrazada de piedad, de este sofisma religioso. Palabras más, palabras menos, esto podría llamarse “Enriquecimiento ilícito

El diezmo no es el pasaporte para llegar al cielo



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